Interesante recopilación de enlaces sobre Google y la información en el Infothought de Seth Finkelstein.
En “Mr. Google’s Guidebook”, Tom Slee hace una metáfora del mecanismo de Google para dar importancia a los enlaces, una deliciosa lectura sobre el efecto “orejeras” que causa su abuso:
“Su guía ya no muestra los caminos creados por los viajeros según navegan por sus vidas. Ya no es un observador externo de los viajes erráticos de las personas. El éxito de Google ha cambiado la forma en que la gente encuentra su camino. Así es cómo sucede. Cuando se forma un nuevo grupo de destinos, debido una serie de intereses concretos, se crean nuevos postes señalizadores apuntando a esos lugares. Y esas señales tienen sus propias dinámicas, quizás crean una ley de potencias como lo define el señor Shirky o quizás algo completamente diferente, como explica el señor Shalizi.
Pero aquí no acaba la historia. Después de esa explosión inicial, nadie coloca más postes señalizadores apuntando hacia esos destinos. Ni tampoco nadie usa esas viejas señales para seleccionar un destino concreto para ir de visita. En vez de eso, todo el mundo usa la Guía del señor Google. Ella se erige en la principal determinante de la forma en que la gente viaja; ya no es la guía de una geografía existente, sino que ahora da forma a la propia geografía, convirtiéndose en la fuerza más poderosa en muchas partes de esa tierra.
El extenso artículo de Cade Metz en The Register, titulado “Google’s riches rely on ads, algorithms, and worldwide confusion” es una crítica mordaz al negocio publicitario de Google:
Google tiene interes en mantener la relevancia informativa de sus anuncios. Pero también está interesado en hacer grandes cantidades de dinero. Es un negocio como cualquier otro -una empresa de cotización pública con una enorme presión para aumentar sus ganacias trimestre a trimestre y año tras año-. Y aunque AdWords está diseñado para suministrar anuncios pertinentes, este diseño también le proporciona a Google una enorme libertad para ajustar el gasto de los anunciantes.
El artículo escrito por Michael Zimmer y titulado “The Externalities of Search 2.0: The Emerging Privacy Threats when the Drive for the Perfect Search Engine meets Web 2.0″ (que forma parte del muy recomendable número especial de First Monday “Critical Perspectives on Web 2.0″) apunta al problema de la pérdida de la privacidad en una Red 2.0 en la que aumenta cada vez más la información sobre la actividad personal e intelectual de la personas, citando al final a Roger Clarke:
El verdadero impacto de la vigilancia electrónica del comportamiento de las personas es la reducción en la utilidad de las acciones individuales y, por lo tanto, de la autonomía y de la responsabilidad propia. Aunque esto puede ser eficiente e incluso justo, implica un cambio en la imagen propia de la humanidad, con el riesgo de que, los espíritus indepedientes que tan necesarios son para afrontar los retos que nos depara el futuro, sólo busquen la estulticia y la aceptación por parte de las masas. En general, la vigilancia de las masas tiende a subvertir el individualismo y la valoración de las acciones y decisiones humanas.
Por último, en “Competing books: What Would Google Do?”, Siva Vaidhyanathan informa de cuatro nuevos libros que verán la luz y que versarán sobre Google: WWGD? (What Would Google Do?) de Jeff Jarvis, Planet Google de Randall Stross, Searching for Google de Steven Levy y The Googlization of Everything del propio Siva.



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